Ray Ban 3186

también salpicado por el doping

La historia de Gable está vinculada a la tragedia. Quizá, sin ella, no hubiera llegado a ser el campeonísimo que fue. Natural de Waterloo, Iowa, donde nació el 25 de octubre de 1948, empezó a luchar en el instituto, donde dio muestras de su enorme talento.

Here’s a better idea: Build on the existing health care system, based on employer provided coverage, with better incentives to control costs. Focus heavily on easing the burden on private business owners, who get gobsmacked year after year with double digit increases in insurance costs that leave little left to offer raises to their workers. Perhaps offer a new government backstop for people unable to pay for coverage or obtain it through an employer.

En honor a la verdad, esta dieta, la nueva, la Perricone (se lee “perricón”, leída en plan normal suena aun peor) no es por lo que se ve una dieta de adelgazamiento al uso, sino una forma de comer para obtener una apariencia radiante, un cutis luminoso y una mirada inocente a la par que jovial como la de un bebé de leche. Y claro, no lo dudes, con una minuta propia en la que determinados alimentos son los protagonistas y no otros. Según parece en este planteamiento dietético son indispensables los huevos, el salmón, los frutos rojos y el melón, pero no cualquier melón en esta el que se estila es el cantalupo, para que me entiendas, el raro en estas latitudes, el que es más soso que Iniesta vendiendo helados Anda que donde este un buen melón de La Mancha en plan “piel de sapo” le iba a decir yo al Perricone este qué podía hacer con su cantalupo..

Los (dos) regalos son una maravilla y, obviamente, no los merezco. Pero, además y por suerte, uno de ellos puedo compartirlo con vosotros. Se trata de la antología Nuestra poesía en el tiempo (Siruela, 2009) que editó, seleccionó y prologó el poeta Antonio Colinas.No he cambiado de opinión sobre las antologías: son una magnífica forma de crear adeptos para la causa el sabio y didáctico prólogo de Colinas me reafirma en ello y al mismo tiempo una bomba de relojería de lo sublime.

Coincido con casi todos en que parece un poco exagerado atribuirle un peso de más de 150 kilos, al menos no lo parece ni en las fotos ni en el vídeo, por cierto, curiosísimas imágenes en las que, aparte de lo comentado por Fuengirola, se puede apreciar que los guardametas jugaban con el mismo uniforme que los jugadores de campo. Realmente yo pensaba que eso nunca había estado permitido y que desde el origen del fútbol los porteros debían llevar un uniforme distinto al del resto de jugadores. En el caso concreto de Fatty no había posibilidad de confundirlo con ningún otro jugador aunque llevara el mismo uniforme, pero y el otro?.

Deja un comentario