Ray Ban 2016

un peruano en can bar

He colaborado con El País, Rolling Stone, El Mundo, La Voz de Galicia, La Nación, El Cronista, Cadena Ser, RNE. Comencé este blog en junio de 2006. Me ha llevado ya a Somalia, Afganistán, Sudán, Uganda, Israel, Palestina, Líbano, Argelia, Ruanda, Congo, Sudáfrica, India, Etiopía, Bosnia, Nicaragua, Kenia, las favelas de Río de Janeiro y las barriadas marginales de Buenos Aires.

Ms. Rodriguez was shaken but undaunted. That day she called Citibank, which administers her MasterCard account, and after submitting some paperwork, she won a provisional victory. El Athletic Club ha sido uno de los últimos en presentar su nuevo uniforme, manufacturado por Nike, como en los dos aos anteriores. Pero al contrario que en ocasiones anteriores, el modelo de esta temporada no convence a los hinchas del equipo vizcaíno. El motivo es que la nueva camiseta tiene menos franjas que antes, y las que tiene son más anchas, en un tipo de raya rojiblanca parecido a la que ya lució el club vasco en 1999 o 2009.

The dragnet tactics don’t taper at the borders of black and brown communities. If anything, they expand. Has organized a network of agents and informants strictly for the purpose of spying on Muslim communities. Me gusta traer a colación esa frase del crítico Porta Fouz ex profesor y responsable de varias obsesiones de quien les escribe porque creo que, a la hora de hablar de Femme Fatale (para ser honesta: no sé si es la mejor película de De Palma pero sí en la que más veo subrayados sus rasgos autorales, de ahí la elección), hay que hablar irremisiblemente de una obra personal (esto último parece una obviedad, pero viniendo de un realizador tan influencible como el que nos ocupa no parece serlo), ya sin esos ribetes tan pronunciados á la Hitchock o Welles que mencionaba otro crítico (el gran Rodrigo Tarruella) a propósito de Doble de cuerpo. Por lo general, en esta sección me inclino por esos films en los que se concentran manías (de las buenas) y debilidades (también de las buenas), es decir, todo aquello que define a un director y que, influencias a un lado, lo vuelven único. Acá esto se percibe desde el inicio, con ese brillante robo filmado de manera ídem, ya con el simbolismo bien al frente mediante espejos (como en su momento lo fueron los billetes ensangrentados en la subvalorada Ojos de serpiente), mediante una identidad en permanente mutación, y mediante la visión caleidoscópica de esa mujer del título, interpretada de manera sorprendente por Rebecca Romijn.

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